jueves, 7 de agosto de 2014

Versos eureos

Me encanto cuando lo lei, espero les guste.



LOS VERSOS DE ORO


Honra, en primer lugar,
 y venera a los dioses inmortales,
a cada uno de acuerdo a su rango.
Respeta luego el juramento,
y reverencia a los héroes ilustres,
y también a los genios subterráneos:
cumplirás así lo que las leyes mandan.
Honra luego a tus padres
y a tus parientes de sangre.
Y de los demás, hazte amigo
del que descuella en virtud.

Cede a las palabras gentiles
y no te opongas a los actos provechosos.
No guardes rencor
al amigo por una falta leve.

Estas cosas hazlas
en la medida de tus fuerzas,
pues lo posible se encuentra
 junto a lo necesario.

Compenétrate en cumplir
estos preceptos,
pero atiénete a dominar
ante todo las necesidades
de tu estómago y de tu sueño,
después los arranques
de tus apetitos y de tu ira.

No cometas nunca
una acción vergonzosa,
Ni con nadie, ni a solas:
Por encima de todo,
respétate a ti mismo.

Seguidamente ejércete
en practicar la justicia,
 en palabras y en obras,
Aprende a no comportarte
sin razón jamás.

Y sabiendo que morir
es la ley fatal para todos,
que las riquezas,
 unas veces te plazca ganarlas
 y otras te plazca perderlas.

De los sufrimientos que caben
 a los mortales por divino designio,
la parte que a ti corresponde,
sopórtala sin indignación;
pero es legítimo que le busques remedio
 en la medida de tus fuerzas;
porque no son tantas las desgracias
 que caen sobre los hombres buenos.

Muchas son las voces,
 unas indignas, otras nobles,
 que vienen a herir el oído:
Que no te turben ni tampoco
 te vuelvas para no oírlas.
Cuando oigas una mentira,
sopórtalo con calma.

Pero lo que ahora voy a decirte
es preciso que lo cumplas siempre:
Que nadie, por sus dichos o por sus actos,
te conmueva para que hagas o digas
 nada que no sea lo mejor para ti.

Reflexiona antes de obrar
para no cometer tonterías:
Obrar y hablar sin discernimiento
 es de pobres gentes.
Tú en cambio siempre harás
 lo que no pueda dañarte.

No entres en asuntos que ignoras,
mas aprende lo que es necesario:
tal es la norma de una vida agradable.

Tampoco descuides tu salud,
ten moderación en el comer o el beber,
y en la ejercitación del cuerpo.
Por moderación entiendo
 lo que no te haga daño.
Acostúmbrate a una vida sana sin molicie,
y guárdate de lo que pueda atraer la envidia.

No seas disipado en tus gastos
como hacen los que ignoran
 lo que es honradez,
pero no por ello
dejes de ser generoso:
nada hay mejor
que la mesura en todas las cosas.

Haz pues lo que no te dañe,
 y reflexiona antes de actuar.
Y no dejes que el dulce sueño
 se apodere de tus lánguidos ojos
sin antes haber repasado
 lo que has hecho en el día:
"¿En qué he fallado? ¿Qué he hecho?
 ¿Qué deber he dejado de cumplir?"
Comienza del comienzo
 y recórrelo todo,
y repróchate los errores
y alégrente los aciertos.

Esto es lo que hay que hacer.
Estas cosas que hay
que empeñarse en practicar,
Estas cosas hay que amar.
Por ellas ingresarás
 en la divina senda de la perfección.
¡Por quien trasmitió a nuestro
entendimiento la Tetratkis (Ver nota)
la fuente de la perenne naturaleza.

¡Adelante pues!
ponte al trabajo,
no sin antes rogar
 a los dioses que lo conduzcan
 a la perfección.
Si observares estas cosas
conocerás el orden
que reina entre los dioses inmortales
 y los hombres mortales,
en qué se separan las cosas
 y en qué se unen.

Y sabrás, como es justo
 que la naturaleza es una
 y la misma en todas partes,
para que no esperes
 lo que no hay que esperar,
ni nada quede oculto a tus ojos.

Conocerás a los hombres,
víctimas de los males
que ellos mismos se imponen,
ciegos a los bienes
que les rodean,
 que no oyen ni ven:
son pocos los que saben
 librarse de la desgracia.
Tal es el destino
que estorba el espíritu
 de los mortales,
como cuentas infantiles
 ruedan de un lado a otro,
oprimidos por males innumerables:
porque sin advertirlo
 los castiga la Discordia,
su natural y triste compañera,
a la que no hay que provocar,
 sino cederle el paso
 y huir de ella.

¡Oh padre Zeus!
 ¡De cuántos males
 no librarías a los hombres
si tan sólo les hicieras
 ver a qué demonio obedecen!

Pero para ti, ten confianza,
porque de una divina raza
están hechos los seres humanos,
y hay también la sagrada naturaleza
 que les muestra
y les descubre todas las cosas.
De todo lo cual,
si tomas lo que te pertenece,
observarás mis mandamientos,
que serán tu remedio,
 y librarán tu alma
 de tales males.

Abstiénete en los alimentos como dijimos,
sea para las purificaciones,
 sea para la liberación del alma,
juzga y reflexiona
 de todas las cosas y de cada una,
alzando alto tu mente,
 que es la mejor de tus guías.

Si descuidas tu cuerpo para volar
 hasta los libres orbes del éter,
serás un dios inmortal, incorruptible,
ya no sujeto a la muerte.

Nota: Tetraktys o Cuaternidad. Número sagrado y fundamental de los pitagóricos por el cual juraban su fidelidad. Simboliza la unidad origen y principio, la dualidad de las oposiciones y las complementariedades, y el triunfo de la trinidad, que finalmente se despliega en el universo del cuatro. 1 + 2 + 3 + 4 = 10, la unidad expandida en la manifestación, = 1 + 0 = 1, el retorno a la unidad del origen. N. del T.


Pitagoras

domingo, 22 de junio de 2014

Vaga idea




Vaga la idea de mí, 
me sienta, ciento que 
no hay más vaga imagen
que presento, solo esas
mascaras despiertan
cada vaga forma mía.
¡Sí!, sé que tengo una
vaga idea de lo que
siento, pero lo que
pienso es solo una
vaga presencia mía,
y entre cada vaga
idea, mi mente se
envuelve en cada
vaga forma de idea,
que vaga en mi mente
todo pensamiento, que
pasa por mí, en todo
momento, vagan también
emociones y anhelos, entre
cada una de las vagas ideas
y pensamientos, algunos
sentimientos también son
vagos  y encontrados
 en perfectos alojamientos.
 Vagos son aquellos
momentos, en los que
 mi mente deja de vagar
entre los pensamientos.
Vaga la idea de mí, entre
los momentos, más vagos
de los pensamientos,
pero mis sentimientos
han vagado en todo
momento.
Vaga idea de mi es
lo que tengo.
Al final la vaga idea
de  mi es todo lo
que pienso, todo lo
que siento.
Al final todo lo que
pienso son solo
sentimientos,
que solo son una        
                     …………….vaga idea………………             

octubre  2010

Sombra de mí




Quizás estoy muerta,
esta es la sombra de mí,
de mi corazón, mi ilusión y mi deseo.
de aquellas locuras deseadas
y no hechas, de historias
inventadas, sin escribir.
La muerte solo principia la locura,
que posee mi corazón,
que deseo arrancar con desesperación,
que a través del espejo se refleja,
aquella sombra desconocida,
para mí.
dejando mi reflexión a un lado,
de poseer hasta la sombra perdida,
que no es de mí, me desconozco,
frente al espejo y ese reflejo,
deseoso y perdido, se busca a
si mismo, llegado
de nuevo a la reflexión, de mí:
Quizás estoy muerta, esta
es la sombra de mi presencia,
mi corazón, ilusión y deseo.
Quizás estoy cansada,
en esta vida sin sentido,
que desconozco mi propio
rostro, confuso en el espejo,
el reflejo borroso se presenta,
mis ojos cansados se sierran,
indefinida se presenta en mí
mente, la idea de que en mí ya
no queda clara la idea de mí,
Y descubrí al verme
al espejo, aquella sombra,
que me ve sin parpadear, en silencio.
me muestra esa otra cara,
de un corazón triste y un alma cansada,
sin importar lo que diga, ella calla.
Me ve de esa forma en la
que vería a un extraño,
me ve como a otra persona.
Otra persona en la que duda
haberse transformado, titubea
de ello, que al verse me ve,
¡a mí!, ella es solo otra sombra,
de mí, es un espejismo
silenciosamente callado.
Le he preguntado su nombre,
ese fantasma se muestra
muda a mis palabras.
Ella a veces me dice
algunas frases que no reconozco,
yo callada me quedo.
Mostrando mi indiferencia
de aquella sombra solo
muda, sería la miro.
Como si mirara mi propio
reflejo, muestra aquella
una sonrisa, dulce y fría,
triste y seria, ¡no se!,
quizás solo es la ilusión
de tener las frases correctas
que decir, sin esperar que
me diga, solo lo que
quiero oír o entender.
Es una sombra, no es
macabra y tenebrosa pero
si triste y callada.
Por instantes sonríe,
como si escuchara aquel chiste
que recuerda todavía.
Ella es solo esa sombra,
una silueta que me ve,
desde el otro lado silenciosa.
Pero ahora que lo pienso
es quizás un reflejo
de mí.
De mis deseos y sueños
más íntimos y deseosos
de hacerse realidad.
Es la que me recuerda
lo que fui, lo que soy,
y lo que un día seré.
Esta sombra es mía,
¡es de mí!, ahora
solo le sonrió.
Ella solo contesta
con otra sonrisa
queriendo decir:

Se Feliz
                                                                                                                                mayo 2008